5 de agosto de 2009

“FUMANDO RUBIO Y EXHALANDO ALCOHOL”

Con las mismas manos con las que toco el piano, ahora dibujo mapamundis de salsa de tomate en los platos y con el tenedor doy vueltas a la mancha que deja África.
¿quién le dió a un tonto un lápiz?
Y por qué sólo nos acordamos de las cosas que hacen mucho ruido.
Los que más gritan…nos acodaremos de ellos y
delamadrequelospariò
de la misma forma que difícilmente salimos de casa dejando el secador del pelo encendido,
Sin embargo el deshumidificador lleva como quince días des-aguando por un lado y licuándose por el otro en la habitación de a lado, y nadie se acuerda de apagarlo.
Lo silencioso,
lo callado,
perece.
Da igual el esfuerzo invertido.Pero si no provocas un estrepitoso estruendo al pasar,estarás condenado al olvido con la misma rapidez con la que cruzas un “hastaluego”
-Hasta luego!

5 comentarios:

A veces dijo...

Si, tes razón... eu polo menos son ruidosa, como un elefante nunha cacharrería...

PERTRECHITO dijo...

Es verdad, siempre pasa. La historia no se escribe con cobardes, y yo creo que tampoco con seres que no emitan ningún sonido. No tiene por que ser ruído, ni un estruendo,ni un tintineo; pero desde luego hay seres que de algún modo provocan una llamada de atención, como si de pronto un huracán silencioso te recorriese la nuca y te hiciese volar los pelos.
Yo no soy de las que está a favor de pasar sin pena ni gloria por cualquier calle,por la vida de alguien o por cualquier loca...y no se trata de ponerte el sombrero más grande

PERTRECHITO OTRA VEZ dijo...

LOCAL QUERÍA DECIR

A.C. dijo...

El esfuerzo invertido no es lo mismo que invertir en el esfuerzo.
Me gustó tu reflexión

Senda dijo...

entón consistía niso, en facer ruido? aiiiiiiiiiiiiiii!!!!!