
No da llegado el día en que te eche fuera del todo.
Y mientras tanto me doy a engaño,
Me crecí al tiempo que construí una trinchera, pero no tengo muy claro si el enemigo se quedó dentro.
Me temo lo peor… a juzgar por esa respiración pesada que escucho muy cerca de mi oreja.
Últimamente a este ruido le acompañan sonidos de cadenas.
Impidiendo la muerte por congelación, cierro muy fuerte los ojos y aunque el pecho se me quede pequeño multiplico las pulsaciones por tres para asegurarme que la temperatura basal
todavía
se encuentra entre las rayas rojas.
Me revienta que siempre que te lo cuento respondas:
- Eso es lo más parecido al miedo.
Entonces me acerco
porque al hablar se disipa
y tú,
tú estás ardiendo.
2 comentarios:
Non sei se vén moito a conto, pero se cadra algo si, polo menos a descrición da sensación: "Dentro de mi cabeza hay un cuchillo clavado en diagonal en la mórbida carne de mis recuerdos. Está clavado muy hondo. Pero no me duele. Tampoco noto su peso. Sólo está ahí clavado. Yo lo contemplo desde otro lugar, como si fuera algo ajeno. Y deseo que alguien me extraiga el cuchillo. Pero nadie sabe que está ahí clavado. Pienso en sacármelo yo mismo, pero no alcanzo con las manos. Es muy extraño. He podido clavármelo, sin embargo, ahora, no puedo extraerlo. Mientras tanto, las cosas empiezan a borrarse paulatinamente. Yo mismo voy palideciendo, poco a poco, y desaparezco. Al final sólo queda el cuchillo. El cuchillo siempre permanece hasta el final. Como el blanco fósil de un animal prehistórico que ha quedado en la orilla del mar... Éste es mi sueño".
Haruki Murakami: "El cuchillo de caza", incluído no libro de relatos "Sauce ciego, mujer dormida".
Foi lerte e acordeime deste texto...
;)Enormemente agradecida otra vez, de saber que me lees!!!
Y decirte que siempre me enseñas algo nuevo o por lo menos, que me suscitas curiosidad por lo que lees.
Esto último que escribí,surgió a partir de una sensación de miedo.
Cada uno tiene su propio cuchillo clavado.
Publicar un comentario